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Juegos de fiesta

Juegos para Nochebuena en familia: 12 ideas para la cena

Zé · Publicado el 21 de octubre de 2026

Los juegos para Nochebuena en familia que mejor funcionan son los que siguen el ritmo de la noche: uno que arranca con el aperitivo y dura hasta el postre, dos o tres en la mesa que no cortan la conversación, uno para levantarse antes de los turrones y algo para los niños durante la sobremesa. Aquí tienes 12, con la edad, el número de jugadores y el material de cada uno. Casi todo es papel, un boli y lo que ya hay en casa.

Antes de empezar: alguien que dirija y una puntuación

Los juegos salen mejor cuando una persona lo lleva todo: ha preparado los papelitos por la mañana, lanza cada juego en su momento y decide si hay dudas. Puede jugar también. Pegad en la nevera un folio con el nombre de todos y apuntad ahí los puntos de cada juego. El premio final puede ser simbólico: elegir el primer turrón o librarse de recoger la mesa.

  • Para preparar por la mañana: folios cortados en papelitos, bolis, un cuenco o una bolsa para los sorteos, un puñado de garbanzos o almendras como fichas y los cartones del bingo.
  • Una tarea para los niños: que dibujen los cartones del bingo y el diploma del campeón. Así llegan a la cena con ganas de jugar.

Con el aperitivo: juegos que duran toda la noche

1. Misiones secretas (desde 10 años, de 4 a 20 jugadores)

Al llegar, cada invitado saca del cuenco un papelito doblado con una pequeña misión que tiene que cumplir antes del postre sin que nadie se dé cuenta: conseguir que alguien diga «zambomba», brindar tres veces con la misma persona, cambiarle el sitio a una figura del belén, hacer que el abuelo cuente una anécdota de la mili. Quien sospeche de alguien dice «¡Te pillé!» y adivina su misión. Una misión cumplida sin que nadie la descubra vale 2 puntos; descubrir la de otro, 1 punto. Material: papelitos y un cuenco.

2. El bingo de la cena (desde 7 años, todos)

Cada jugador recibe un cartón de nueve casillas con cosas que casi seguro van a pasar esa noche: alguien pregunta por la lotería, se cae una servilleta, alguien dice «el año que viene, en mi casa», suena un móvil, alguien repite de langostinos, se canta un villancico sin que nadie lo proponga. Cada uno tacha en silencio lo que ve. Quien completa una línea se lleva un punto; quien canta bingo, tres. Mezclad las casillas para que no haya dos cartones iguales. Material: cartones hechos a mano y un lápiz por persona.

3. La porra de la noche (desde 7 años)

Con el aperitivo, cada uno escribe sus apuestas en un papel: a qué hora se sienta todo el mundo a la mesa, cuántos dulces distintos habrá en la bandeja de los turrones, quién será el primero en quedarse dormido en el sofá. Los papeles se guardan en un sobre y se abren con el postre: un punto por cada acierto o por quien más se acerque. Material: papel, boli y un sobre.

En la mesa: juegos que no cortan la conversación

4. Las palabras prohibidas (desde 8 años)

Al sentarse, la mesa elige tres palabras que nadie puede decir durante toda la cena: por ejemplo, «vale», «comida» y el nombre del perro. Quien se equivoca le da una almendra o un garbanzo a quien le ha pillado. Gana quien acabe la cena con más. Funciona solo, sin parar la conversación, y da mucha risa con las palabras más corrientes. Material: un puñado de garbanzos o almendras por persona.

5. El debate absurdo (desde 10 años)

Tened preparadas unas cuantas preguntas sin importancia: «¿Las gambas se pelan con cuchillo y tenedor o con las manos?», «¿Debería llevar el belén un dinosaurio?», «¿Es más difícil partir un turrón duro o envolver un balón?». Cuando la conversación se calienta, quien dirige saca una. Dos voluntarios defienden cada postura durante un minuto y la mesa vota con aplausos. Material: preguntas escritas de antemano.

6. ¿De quién es esta historia? (desde 10 años)

Antes de la cena, cada uno escribe en un papelito una anécdota suya que la familia no conozca: «De pequeño me escondí en el armario para ver a los Reyes». Quien dirige lee una entre plato y plato, y la mesa adivina de quién es. Un punto por cada acierto. Material: papelitos y un cuenco.

7. A ojo (desde 7 años)

Preguntas de cálculo a ojo que se comprueban en el momento: ¿cuántas gambas hay en la fuente?, ¿cuánto pesa esta tableta de turrón?, ¿cuántas figuras tiene el belén? Cada uno escribe su respuesta, se cuenta o se pesa, y gana el punto quien más se acerque. Material: papel, boli y, si hay, una báscula de cocina.

Entre el asado y los turrones: levantarse un rato

8. Mímica navideña por parejas (desde 6 años)

Parejas mezcladas, a ser posible un niño con un adulto. En los papelitos, títulos de villancicos y escenas de la noche: pelar una gamba con prisa, montar el belén sin que se caiga el castillo de Herodes, un camello de los Reyes cansado. Un minuto por turno para hacerla adivinar a la propia pareja, sin hablar. Material: papelitos y un reloj.

9. Las estatuas de Navidad (desde 4 años)

Suenan villancicos y todo el mundo baila. Cuando la música para, hay que quedarse quieto como una estatua; quien se mueve sale y pasa a ser juez. El último que queda gana. Es el juego perfecto para los más pequeños, y los abuelos pueden encargarse de la música. Material: un altavoz o la radio.

Con los niños, mientras los mayores hacen sobremesa

10. La búsqueda del tesoro de Nochebuena (de 5 a 10 años)

Antes de la cena, un adulto esconde un pequeño tesoro (monedas de chocolate, un detalle para cada niño) y cinco pistas, cada una lleva a la siguiente: en la nevera, debajo del camello del belén, dentro de una zapatilla, junto al árbol. Para los que aún no leen, pistas dibujadas. Si hay niños mayores, que la preparen ellos para los pequeños. Material: cinco tarjetas y el tesoro.

Después del mensaje del Rey: juegos para adolescentes y adultos

11. Dilemas de Navidad (desde 12 años)

Quien dirige lee un dilema y cada uno vota con el pulgar: «¿Una Nochebuena sin turrón o sin villancicos?», «¿Cantar un villancico tú solo delante de todos o fregar todos los platos?», «¿Que te toque el Gordo y no poder contarlo, o que le toque a tu vecino?». Quien queda en minoría tiene que defender su voto en treinta segundos. Material: una lista de dilemas.

Para terminar: la entrega de premios

12. Los premios de la noche (todas las edades)

Antes de que se acaben los turrones, quien dirige suma los puntos y entrega un premio a cada uno, no solo al ganador: mejor mímica, misión mejor escondida, más garbanzos regalados, la risa más contagiosa. Los diplomas los han dibujado los niños por la mañana. El campeón se lleva un trofeo casero hasta el año que viene. Material: los diplomas y un trofeo inventado.

Adaptar los juegos a vuestra mesa

  • De 4 a 6 personas: la porra, a ojo, ¿de quién es esta historia? y los dilemas. Todo se juega sin levantarse.
  • De 8 a 12, con niños: misiones secretas, bingo de la cena, palabras prohibidas, mímica por parejas y estatuas.
  • Con los abuelos: cartones de bingo con letra grande, mímica en pareja con un nieto, y el papel de juez o de DJ para quien prefiera no moverse.
  • Con adolescentes: dales un encargo, como diseñar los cartones o llevar la puntuación. Los dilemas y el debate absurdo suelen ser lo suyo.
  • Si alguien no quiere jugar: puede ser juez, árbitro o público. Sigue formando parte de la fiesta.

40 juegos listos para imprimir

Si prefieres tenerlo todo preparado, nuestro libro El Campeonato de Nochebuena reúne 40 juegos en 6 momentos de la noche, del aperitivo a la gran final, y 5 programas listos para usar, desde una cena de 4 a 6 personas hasta la Nochebuena clásica de 8 a 12. Trae más de 250 cartas para recortar, 12 cartones de bingo todos distintos y una Hoja de puntuación. Una persona hace de Maestro de Ceremonias: con unos veinte minutos de lectura lo tiene listo. Es para 3 a 20 jugadores, desde 4 años, en PDF para imprimir en casa en blanco y negro. Está en nuestra sección de juegos de fiesta.

El libro de juegos de Nochebuena

Preguntas frecuentes

¿Qué juegos hacer en Nochebuena sin material?

Las palabras prohibidas, los dilemas de Navidad, la mímica, las estatuas (solo hace falta música) o adivinar villancicos tarareados. Como mucho, un boli y unos papelitos.

¿Cuántos juegos hay que preparar para la cena de Nochebuena?

Cinco o seis bastan: uno que dure toda la noche desde el aperitivo, dos en la mesa, uno para levantarse antes del postre y uno para los niños. Es mejor acabar con ganas de más que ir con prisa de un juego a otro.

¿Cómo evitar discusiones en la mesa de Nochebuena?

Un truco que funciona: elegir como palabras prohibidas los temas que suelen acabar mal, como el fútbol, el trabajo o la política. Y tener a mano un par de preguntas de debate absurdo para cambiar de tema con una carcajada.

¿Qué juegos navideños sirven para niños y adultos a la vez?

El bingo de la cena, las estatuas, la porra de la noche y la mímica por parejas mezcladas, con un niño y un adulto en cada equipo. Todos entienden las reglas en una frase.